sábado, 30 de enero de 2010
We were promissed jetpacks - Quite little voices.
I'd better stop now.
Todo cuanto necesitas está justo delante de ti, al alcance de tu mano. Más cerca, incluso. Tanto que se te hace imposible ignorarlo.
Tan fácil que no puedes evitar cogerlo. Lo observas, lo tocas, vuelves a observarlo, vuelves a tocarlo... algo te dice que no deberías hacerte con ello, pero es exactamente ese algo el que lo ha puesto justo delante de tus narices, así que miras a los ojos de tu algo embriagada alma y ambos decidís que la mejor opción nunca fue salir corriendo.
Ya es tuyo, por completo. Tan tuyo que de repente te parece que lo haya sido desde que tienes uso de razón. Déjate llevar, no escuches los pitidos, ni a la voz de tu conciencia que te chilla que no lo hagas todavía, sólo míralo, observalo con detenimiento, piénsalo friamente. Piensa friamente cuál de tus yoes inclina la balanza de la decisión que ya tomaste incluso antes de pensar en nada. Y ya que estás pensando... plantéate por qué has llegado hasta el punto en el que estás en éste momento y justo cuando te des cuenta de que nada ni nadie salvo tú provocó esa situación encantadora en la que te hallas inmerso, PARA.
O mejor... sigue.
jueves, 28 de enero de 2010
The Kills - Tape Song.
The importance of being aware.
Me parece acojonante cuando tienes esa sensación entre feliz e increible que se da cuándo te das cuenta de que eres el puto centro del universo por haber estado justo ahí, en el lugar y en el momento justos.
Eso que sientes cuando vuelves la vista atrás y te das cuenta de lo súmamente afortunado que eres desde que, en aquel momento, algo te puso allí, en el lugar exacto en el que debías estar, probablemente sin ser consciente de por qué e incluso, si eres un poco excéntrico, cuestionando el motivo real de tu situación momentánea.
ESO que sientes cuando te sorprendes a ti mismo involucrado hasta las cejas con aquello que cuestionaste aquella noche. Eso que sientes ahora, cuando te replanteas la situación y te das cuenta de que en éste momento, tu vida podría ser total y absolutamente diferente de lo que es ahora de no ser por aquella acertada decisión que tomaste con alguna copa de más.
Sentirte la persona más afortunada del planeta, tener consciencia de lo importante que es lo que tienes delante, cogerte a ti mismo por los cuernos y vivirlo todo con tanta intensidad que te haga reir a carcajas que haya personas que nunca llegarán a estar dónde tú tienes la posibilidad de estar ahora.
Porque ser feliz es tu única misión en la vida. Porque no puedes permitirte el lujo de perderte nisiquiera los créditos de la película de la que eres protagonista.
PORQUE AHORA TIENES LA SUERTE DE ENTENDER LA IMPORTANCIA DE SER CONSCIENTE.
X
miércoles, 27 de enero de 2010
Beach House - Walk in the park.
Imagine.
Cierra los ojos e imagina que tienes delante a la persona que más hayas deseado jamás.
Sólo cierralos y sitúate justo delante de ella, cerca, muy cerca, tanto que sólo te sea posible respirar su aliento, pero a la distancia justa para no tocarla todavía. Tan cerca que si la miras sólo puedas ver sus ojos, clavados en los tuyos, aferrándose a tus pupilas como si la vida de las suyas pendiera del más raído de los hilos. Mírala, mírala de forma que tus ojos se conviertan en tus labios por unos minutos, mírala y díselo todo sin abrir la boca, desnúdala sin mover ni un músculo, bésala sin acercar tus labios a los suyos, simplemente haz que desee fervientemente cada una de las cosas que está viendo en tu mirada.
Acércate. Pega tu nariz a la suya sin apartar la vista de los ojos que hace rato se mueren por que lo hagas. Abre la boca. Deja que tu aliento se funda con el suyo, recorre cada parte de su rostro con la punta de tu nariz, haz que el calor de tu boca acaricie hasta el último centímetro. Respírala, siéntela, haz que su respiración se acelere hasta que tengas la certeza de que en ese momento dejaría su vida en tus manos sólo por que tus labios rozasen los suyos, hazlo hasta que sientas que es sólo tuya.
Ahora puedes besarla. Puedes dejar que tus labios entren en contacto con los suyos, que jueguen al escondite, haz que te busque, vuelve a clavar tus pupilas en llamas en sus ya devastados por el incendio que provocó tu calor en los suyos y bésala. Bésala como si fuera la úlima cosa que fueras a hacer en tu vida, bésala como si supieras que besarla es todo cuanto puedes hacer, bésala como si hubieras nacido sólo para ese beso. Estréchala entre tus brazos y deja tu mente en blanco, tu cuerpo ha dejado de funcionar, sólo eres dueño de tu lengua, que acaba de derretirse en la suya para reducirse a una.
No dejes de besarla, actúa como si tu pasión fuera su oxígeno y tu calor lo único que la mantiene viva. Recorre su torso con tus manos y acaríciale la espalda, haz que tus dedos traspasen la barrera infranqueable de su camiseta y recorran suavemente su espina dorsal de abajo arriba, siente como su piel persigue tus yemas hasta que te parezca escuchar que sus ropas te suplican que las arranques y hazlo. Desnúdala despacio, sin dejar espacio entre ambos, sin alejarte ni un milímetro. Y deja que haga lo mismo contigo, seguramente doble tu velocidad.
Vuelve a tomar las riendas. Vuelve a estrecharla entre tus brazos. Pégate tanto a ella que tengas la sensación de haber conseguido fundir tu piel con la suya y muérdele el cuello. Cierra los ojos y muérdela hasta que notes que sus piernas tiemblen hasta decir basta y justo entonces coge su mano y llévala a un lugar que te resulte cómodo.
Siéntate a su lado y haz que se tumbe mientras vuelves a besarla. Lleva tu mano a su cuello y deja que ésta campe a sus anchas por todo su cuerpo, despacio, muy despacio. Acaríciala, bésala, en este momento no existis más que ambos. Déjate llevar por tus instintos y haz que tus deseos se apoderen de tu mente.
Deja que tus dedos fluyan, deja que materialicen cada una de las cosas que pasan por tu cabeza y haz que muera.
Haz que muera por que tus manos dejen de acariciar su cuerpo y se dediquen en exclusiva a su sexo y justo cuando intente tomar el mando frénala. Sonríe, el mundo es tuyo.
Sitúate encima de ella y besa cada milímetro de su piel, muerde, toca. Y lame.
Tu lengua vuelve a ser todo cuanto tienes. Recorre con ella cada parte de su sexo con tal precisión que el extremo de ésta se convierta en el tuyo y seas capaz de sentir el placer que estás proporcionando y vuelve a besarla mientras pones todas tus fuerzas en llegar a lo más profundo de su ser, tan enérgicamente que te parezca un mundo nuevo.
A lo bestia. No dejes de besar cualquier parte de su cuerpo mientras empleas hasta tu último aliento y mírala, mírala a los ojos y olvidalo todo. Siente todo lo que has provocado, recibe todo cuanto le has dado y redefine el concepto de placer.
Dalo todo. Sácalo. Respira. La perfección existe.
Duérmete.
x
Laurent Garnier - The man with the red face.
Despertar.
Dormir es de débiles. Dormir es de débiles. Dormir es necesario... a veces. Por muy fuerte que seas, siempre hay algo o alguien que hace que te despojes de todo lo que eras y entres en modo stand-by un tiempo, que tu tú se duerma sin que a penas te des cuenta de has caido en las turbias redes de un mal sueño del que no podrás salir hasta que algo te despierte.
Hasta que algo te despierte. Hasta que algo encaje perfectamente en el hueco que había dejado tu perdido sentido de la vida y te vuelva a poner en marcha con tantísima energía que te pareza inconcebible el hecho de volverte a dormir jamás.
Es fácil, es mucho más sencillo de lo que hayas podido pensar nunca, no puedes acelerarlo, pero puedes ser paciente. Y si eres lo suficientemente paciente para no caer en el sueño eterno, serás lo suficientemente rápido para captarlo en el momento justo. Puede ocurrir en una décima de segundo, en la calle, en la ducha, mientras lees. Todo vale. Cualquier cosa. Cualquiera. Cualquiera que despierte en ti algún tipo de sentimiento que te ponga en conexión con tu yo dormido y te haga mirarle a los ojos fija y firmemente, sin temor, sin trapujos, símplemente observándole por última vez y despidiéndole con una sonrisilla... o con un corte de mangas.
Ahora vuelves a estar despierto. AHORA es el momento de coger las riendas de lo que sea que te hubieras estado perdiendo hasta que tu algo particular encajó extrasensorialmente tu desencajada mente y te devolvió el contacto con la realidad que está en tus manos crear en este preciso momento.
Escoge, crea, reconstruye, derruye, vuela. Pero no te olvides de sentir, es todo lo que tienes.
Hoy voy a dormir de puta madre. Y mañana despertaré aún mejor.
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